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Cambiando rutinas (también para nuestro gato)

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Si eres de los que se despiertan y aún, medio dormido, lo primero que haces es poner comida a tu gato, estás fomentando su necesidad de comer. Estás anticipando las expectativas y tu gato “aprende” que logrando despertar al humano, los comederos se llenan antes.

Puedes cambiar la percepción de tu gato, realizando cualquier cosa diferente antes de poner comida a tu gato de forma que no asocie el inicio de la jornada con la necesidad de comer.

Adicionalmente, para gatos glotones o “preocupados” por la comida, podemos dejar parte de la ración repartida por varios sitios de la casa donde se mueva (rascador, algún rincón, dentro de una caja de cartón (pocos granitos en cada sitio pero varios sitios).

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Llamando a tu perro…

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Una situación que se repite frecuentemente se da cuando llamamos a nuestro perro en la distancia, para que vuelva a nuestro lado, sin indicar claramente qué esperamos de él. Solemos repetir su nombre muchas veces y el perro incluso nos mira esperando algo más… La respuesta lógica de todo perro al oír su nombre será girarse para averiguar qué queremos de él. La pena es que muchas veces se nos olvida decírselo y los perros, al igual que nos ocurre a nosotros, no saben leer nuestras mentes. No vale decir “Bicho”, “Bicho” diez veces en diferentes tonos si realmente no le estamos informando de lo que queremos de él ,que es “Bicho aquí”. Si desaprovechamos ocasiones para afianzar la llamada, pronto nuestro perro descubrirá que es más productivo estar a otras cosas (al fín y al cabo, te está escuchando como voz de fondo y sabe que estás ahí).

Otro error común es utilizar diferentes palabras para un mismo fin: Ven, vamos, aquí, que te he dicho que vengas, o el famoso “toma”.…. Con lo que terminamos confundiendo cada vez más a nuestro perro al tiempo que nosotros nos vamos enfadando progresivamente ante su aparente “desobediencia”. El resultado suele ser que el perro aún tarda más en venir porque nota que estamos alterados y cuando lo hace, lo suele hacer mostrando señales de apaciguamiento para intentar relajar una situación que no controla (se lame, viene agachado y despacito, gira la cabeza….) señales que nosotros confundimos con arrepentimiento por parte del perro por haberse “portado mal”.

La comunicación entre perro y propietario es vital y debemos cuidarla. Muchas veces se rompe por culpa nuestra por no haber puesto el empeño suficiente en ser concretos y coherentes.

El sábado 8 de Abril aprendemos juntos en una nueva edición de nuestro Taller Paseo y Llamada.

https://www.perrygatos.es/perros/paseo-y-llamada/

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Perros que persiguen todo lo que se mueve

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Realmente, no hay nada más fascinante para muchos perros, que jugar a perseguir todo aquello que se mueve pues, en el fondo, es un comportamiento innato propio de la especie pero en estos casos, exacerbado. Sin embargo, es una de las conductas que más preocupan a los propietarios.

Estos animales adoran correr tras casi todo lo que se mueve: Personas haciendo deporte, ciclistas, motos e, incluso coches con el consiguiente peligro para su seguridad así como toda clase de animales, especialmente, gatos. El problema está en que no solo persiguen, sino que al lograr atrapar sus “presas” (ya que así es como los ve) puede causarles daños graves, dada la excitación del momento.

Cuando vivimos con un perro obsesionado en perseguir todo lo que se mueve, debemos plantearnos varias cuestiones:

  • ¿Qué tipo de rutinas de descanso, comida y sobre todo ejercicio físico, tiene el animal? ¿Son las correctas? Quizá está comiendo poco y hace demasiado ejercicio o no duerme lo suficiente y está reactivo.
  • ¿Realmente el perro está educado y hace caso a la llamada? ¿Existe un trabajo de educación en obediencia básica con el animal?
  • ¿Qué otras actividades o retos se le plantean diariamente? ¿Solo sale a correr o además compartimos otro tipo de juegos?

En los casos de perros adictos a perseguir todo lo que se mueve, lo menos recomendable es “entrenar” este instinto, mediante juegos de caza como la pelota el frisbee o los palitos. Hay perros totalmente obsesionados, hasta el punto de no poder parar y hacer caso omiso al resto del mundo. Para ellos, este deporte es un juego de caza que no acaba nunca. Si además lo potenciamos y es la única actividad que compartimos con él, además de estar físicamente preparado para afrontar cada vez mayor intensidad, no entenderá que nos enfademos cuando haga gala de sus habilidades en público corriendo detrás de algo o alguien.

Del tema concreto de perros adictos a las pelotas hablaremos en otro post

La manera de enseñarle a controlar este “nervio” ante posibles presas (es decir, el instinto de caza) es darle herramientas para que pueda gestionar ese exceso. Paseos y ejercicio controlado y, sobre todo, trabajo de “pensar” como puede ser obediencia, rastreo, Agility….

Si seguimos potenciando su instinto de caza, no debe extrañarnos las conductas que nos muestra. Sólo si le damos una alternativa válida, podremos pedirle que cambie de comportamiento.

El consejo es reducir poco a poco los juegos de caza ya que son lo que menos nos interesa de nuestro perro. No se trata de blanco y negro, es decir, no los cortes de raíz ya que confundirías y frustrarías a tu perro. Se trata de usar el sentido común e ir reduciendo lanzamientos mientras, a cambio, introducimos juegos de busca y olisqueo (puede buscar la pelota o el palito o chuches) u otras actividades de concentración mental.

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Perdido o encontrado….

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Este enano es Triky, un monito rubio de unos cuatro meses que salió a buscarnos el domingo por la noche durante el último paseo con los perros por la zona del San Miguel con la calle Estaque. Se nota que es casero, casero pero no lleva chip y no sabemos si se ha perdido o lo dejaron donde lo encontramos… De momento está en acogida e intentamos localizar a su familia. En caso de no ser reclamado, buscaremos un hogar definitivo a este motorcillo ronrón.

Como veis es Juan Sin Miedo y los perros no le asustan. Su lugar favorito, ahora mismo, los brazos humanos.

Si también vosotros sois casa de acogida, os dejamos algunos consejos útiles para cuando llega el peque:

https://www.perrygatos.es/art%C3%ADculos/notas-de-inter%C3%A9s-sobre-gatos/gatos-de-acogida/

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Memoria gatuna

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La memoria es la capacidad para recordar. En los gatos esta capacidad está bastante desarrollada, siendo capaces de recordar ciertos sucesos del pasado. A pesar de la gran importancia que tiene para la supervivencia de los seres vivos y de los numerosos estudios iniciados en este campo, su funcionamiento exacto, todavía se desconoce.

Además de aprender y memorizar una gran cantidad de datos, los gatos son capaces de almacenar de forma especial la información que es útil para ellos y para su propio bienestar y comodidad.

Curiosamente, tienen muy buena memoria para las cosas “importantes” de su vida: Recuerdan perfectamente sus comidas favoritas, donde está su platito de agua, dónde y cómo encontrar su arenero, el aspecto, sonido y tacto de sus juguetes preferidos, y dónde los han dejado (para poderlos rescatar en el momento adecuado que suele ser siempre de noche).

De forma especial, graban la ubicación de los rincones más soleados, calentitos y agradables de la casa, para echar una siestecita.

También sabe modular su voz de forma estudiada para que el humano responda a sus distintas demandas, y recuerda y responde a su nombre.

Conoce perfectamente toda la rutina diaria de su dueño, y la adapta a la suya propia, captando señales previas, sobre todo, cuando se trata de la llegada a casa, la hora de la comida, o de los mimos. Salta a la cama para instalarse cuando nos vamos a dormir. Nos espera mientras nos lavamos los dientes o preparamos las cosas para el día siguiente. Nos despierta suavemente o no, para que le pongamos comida… ¿Os suena?

https://www.perrygatos.es/art%C3%ADculos/colaboraciones-con-publicaciones/gatos-c%C3%B3mo-entender-su-lenguaje/

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